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microbiota practicas cuidados

bacterias verdes al microscopio RADIO 870 UCR 10 de abril del 2026

Microbiota: prácticas y cuidados para mantener estable el ecosistema interno de nuestros cuerpos

Santiago Mora Rivas

santiago.morarivas@ucr.cr.cr

En años recientes este aspecto de nuestro organismo ha sido muy estudiado por profesionales de la salud especializados.

La microbiota se refiere al conjunto de microorganismos que viven dentro de diversas áreas del cuerpo humano; estos son un factor fundamental y determinante en la salud integral de las personas. En Saber Vivir se recibió a Ariana Morales, creadora de Microbiota Escuela de Fermentación, quién abordó los hallazgos científicos sobre la microbiota, posibles afectaciones y brindó recomendaciones.

La palabra microbiota proviene de biota, “conjunto de seres vivos que habitan un lugar”, el micro simplemente se refiere a que son seres microscópicos, los cuales pueden habitar en las axilas, ombligo, genitales o intestino grueso —donde se suele asociar más a la microbiota—.
 
“Somos un planeta. Un planeta no puede estar 100% desolado para considerarlo vivo y saludable, ¿correcto? Un ecosistema es sano en la medida en que es abundante y diverso como mi querida península de Osa, por ejemplo” explica Morales.

La experta también comentó que ella entiende que hablar y explicar este tema puede provocar asco o incomodidad a las personas “yo sé que a un par ya les está dando así como urticaria, están diciendo que ¿de qué está hablando? ¿Bichos en el ombligo y en la vagina y en el intestino?”. Pero Morales enfatizó que la idea de que todas las bacterias son malas es un concepto de las décadas de 1960 y 1970, el cual ya no está para nada actualizado.

“Las bacterias no son malas ni deben morir; las bacterias y los humanos somos equipo y llevamos como bueyes una yunta, mita y mita la carreta de estar vivos y de construir salud”, señaló Morales, quien también aclaró que no se debe usar este concepto para desacreditar la prevención, aseo y tratamientos contra ciertos tipos de bacterias: 

"Me preguntan ¿existen los patógenos? sí, nadie está diciendo lo contrario. Hay que lavarse las manitas si uno se engripa y existe el VIH, sí. Pero los mismos microorganismos benéficos me van a ayudar a mantener a raya a los patógenos”, Ariana Morales.
 

 

RECOMENDACIONES Y ALERTAS 

La especialista señaló que muchas personas tienen normalizados estados físicos que no deberían, que no son normales y deberían ser atendidos. 

“Vivir inflamado no es normal. -Ah, es que yo todo lo que como me cae mal, ya- no, no, amiga, hay algo ahí porque eso no es normal, eso se puede remediar. -Ah, es que yo siempre que como, me duele el colon- okay, todo mal, eso tiene solución muchas veces”, explicó Morales.

Se puede padecer abundancia de ciertos microorganismos patógenos, que puede ocurrir porque se salió de control o porque les abundó la comida solo a esos y una carencia de otros microorganismos que “más bien juegan al otro lado de la cancha” y son los que producen moléculas desinflamatorias y ayudan en procesos de desintoxicación, etcétera. “Teniendo claro quién es el que va ganando el partido, es fácil decidir el protocolo” , indicó Morales.

Los síntomas de una microbiota en malas condiciones suelen ser indigestión, inflamación, dolores corporales —como se mencionó previamente—, pero pueden llegar a ser hasta enfermedades como ASMA o problemas conductuales.

“Yo noté un cambio importantísimo en mis patrones de ánimo, me empezaron unos pequeños picos depresivos, así que yo me pregunté -¿Pero qué está pasando? ¿En qué me estoy convirtiendo?- Y entre una cosa y otra de cuando pasó como la devastación microbiana que hizo el antibiótico, empecé a recuperarme y me tomó como 3 años volverme a sentir yo”, relata sobre su experiencia personal Morales.

La alimentación balanceada, exposición a la naturaleza y elementos biológicos y un uso adecuado y no excesivo de antibióticos son clave para mantener cantidades ideales de microbiota en las condiciones adecuadas.

Estos hábitos son fundamentales en la niñez: “los niños excesivamente limpios son adultos enfermos”.

Pero hay acciones que se pueden tomar en la adultez para cuidar y reparar los posibles daños.

A nivel más empírico, Morales recomienda:

  • Ir a un nutricionista especializado en microbiota
  • Analizar, cada uno, cuántos colores hay en nuestros platos de comida, y que haya variedad de estos.
  • Exponernos a ríos, plantas y animales y a la variedad organismos que abunda  en la naturaleza.
  • Escoger alimentos lo menos procesados y cercanos posible; en el sentido de que alimentos cultivados en Costa Rica pasan por menos pesticidas y procesamientos químicos de desinfección que los que deben viajar por varios países.
  • No utilizar productos “super industrializados” y particularmente nuevos, ya que no se sabe los efectos a largo plazo que estos puedan tener.
  • Usar productos (como aceites o mantecas) lo más cercanos posibles a la sustancia de la cual se extrae.