Daños en Gaza durante octubre 2023. Fotografía: Agencia Palestina de Noticias e Información (Wafa). Wikimedia Commons.
Gaza: el relato de un genocidio
José Andrés Corrales Rojas
jose.corralesrojas@ucr.ac.cr
Daños en Gaza durante octubre 2023. Fotografía: Agencia Palestina de Noticias e Información (Wafa). Wikimedia Commons.
A poco más de tres años del inicio de los ataques en Gaza, tres especialistas invitados al programa Desayunos de Radio Universidad, cuestionaron las formas habituales de describir lo que ocurre en ese territorio, ya sea como una guerra entre fuerzas o como un conflicto religioso. Desde el derecho internacional, la historia y la representación consular de Palestina, plantearon que hay otras claves para entenderlo. Este análisis forma parte del programa y recoge las ideas de cada persona invitada.
Para el catedrático de Derecho Internacional Público de la Universidad de Costa Rica (UCR), Nicolás Boegling Naumovic la palabra "guerra" no describe lo que pasa en Gaza. El investigador que una guerra se da entre dos ejércitos y que aquí la situación es distinta. “Lo que hay en Gaza no es una guerra. Es el mejor ejército del mundo dotado del mejor presupuesto con las armas más inteligentes”, precisó.
Por su parte el catedrático de Historia Contemporánea de la UCR y miembro de la Cátedra Ibn Khaldum, Jorge Barrientos se refirió al papel de la fuerza ocupante. “Una fuerza militar ocupante no tiene derecho a defenderse, tiene el deber de irse y de retirarse”, subrayó. Según el historiador, esa mirada ayuda a que la población entienda quién es la potencia militar opresora y quiénes defienden su territorio y sus derechos.
La cónsul honoraria de Palestina en Costa Rica, Wajiha Sasa Marín planteó que el daño va más allá del control del territorio pues se está destruyendo todo rastro del estado de bienestar. A su juicio, esto forma parte de la definición de genocidio, que incluye no solo exterminar a una población, sino también las condiciones para que pueda sobrevivir.
Boegling coincidió en el impacto sobre el futuro y sostuvo que un Estado con ejército no puede, a modo de venganza, atacar a la población civil desarmada con bombardeos indiscriminados y desproporcionados. Según el catedrático, esos ataques han casi acabado con la idea de un futuro en Gaza para quienes logren sobrevivir.
Sasa afirmó que la mayor parte de las personas asesinadas son mujeres y menores de edad. Dejando en claro que esto se hace para que “no exista una siguiente generación palestina”. También explicó que, para el pueblo palestino, la tierra, la lengua, la cultura y los árboles son una misma cosa. Por eso, dijo que pese a los momentos históricos más duros, los palestinos no se quieren ir.
Barrientos calificó de erróneo ver el enfrentamiento como una lucha religiosa. A su juicio, el conflicto tiene “una connotación principalmente territorial y material económica”, ligada al colonialismo de Gran Bretaña y Estados Unidos, que buscaron imponer un estado nacional moderno, Israel, y controlar ese territorio. Lo religioso, dijo, pasa a un segundo plano.
El historiador describió además una política de asentamientos con colonos cada vez más agresivos. Según explicó, sacan a las personas de sus casas, incendian viviendas y cosechas, rompen árboles y destruyen la agricultura, mientras los gobiernos internacionales lo toleran.
Boegling sostuvo que Gaza deja en evidencia el doble rasero y el doble discurso de muchos, Costa Rica incluida. Dijo que se invocan principios cuando las víctimas son ucranianas y el ejército que bombardea es ruso, pero con Gaza toman otra postura diferente.
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Sasa, por su parte, consideró que Gaza será recordada como la mayor vergüenza de este siglo, del mismo modo en que el genocidio nazi lo fue del anterior.
Las tres intervenciones parten de disciplinas distintas, pero giran en torno a una misma pregunta: con qué palabras se nombra lo que ocurre en Gaza. Esa elección importa, porque el marco que se use, ya sea guerra, conflicto religioso u ocupación, orienta qué se exige y a quién.