Un vistazo al interior de la exposición. Fotografía cortesía de "¿Qué llevabas puesto?"
"¿Qué llevabas puesto?” una exposición que busca acuerpar a las víctimas de violencia sexual
José Andrés Corrales Rojas
Jose.corralesrojas@ucr.ac.cr
Un vistazo al interior de la exposición. Fotografía cortesía de "¿Qué llevabas puesto?"
Cuando se responsabiliza a las víctimas de violencia por esa agresión que sufren, se les expone a mayor culpa y menos disposición a denunciar además que, se le resta responsabilidad a la persona que comete el abuso. Esto es parte de lo que quiere evidenciar la exposición itinerante “¿Qué llevabas puesto?”.
A través de testimonios acompañados por prendas de vestir, esta muestra propone cuestionar la idea de que la ropa pueda justificar una agresión. Además, busca abrir un espacio de reflexión sobre la culpabilización que recae sobre las personas sobrevivientes de violencia sexual. La iniciativa combina arte, testimonios y actividades educativas para invitar al público a reflexionar sobre los mitos que rodean la violencia sexual.
La exposición inició este mes de marzo y viajará a distintas instituciones y espacios del país durante todo el año. A inicios de este mes estuvo en el Poder Judicial, en San José. En este momento se encuentra en la Municipalidad de Heredia, donde permanecerá abierta hasta el 26 de marzo. El lunes 9 de marzo la muestra también se inauguró en el Centro Cívico por la Paz de Cartago, donde estará disponible para el público hasta el 29 de marzo.
Además de la exhibición, se desarrollan visitas guiadas, talleres y espacios de conversación que buscan ampliar la comprensión del problema y ofrecer herramientas para acompañar a quienes han vivido este tipo de violencia.
Las obras presentan diferentes prendas acompañadas por fragmentos de testimonios de personas sobrevivientes, en su mayoría mujeres. Entre las piezas exhibidas se incluye desde ropa de una niña pequeña, jeans, camisetas, pijamas y uniformes militares.
Cada prenda está acompañada por una frase que relata la experiencia de quien sobrevivió a la agresión. Una de ellas, por ejemplo, señala: “llevaba el traje militar y la pistola de servicio y aún así me violó”.
La intención de esta propuesta es evidenciar la diversidad de contextos y situaciones en las que ocurren las agresiones, para cuestionar la idea de que la ropa o la apariencia de una persona puedan ser interpretadas como una provocación, justificación o consentimiento.
Según explicó en el programa Desayunos de Radio Universidad, la gestora de la exposición, Natalia Hernández Rivera, incluso observar una sola de las piezas puede ser suficiente para comprender el mensaje central de la muestra.
La muestra también incluye piezas informativas que explican las reacciones naturales del cuerpo ante situaciones de violencia, como congelarse, huir o gritar. Estas respuestas son presentadas como mecanismos de defensa del cuerpo, con el objetivo de eliminar la culpa que muchas víctimas sienten cuando reaccionan de determinadas maneras durante una agresión.
Además de explicar estas respuestas, esta presentación de arte y denuncia busca orientar al público sobre cómo acompañar a quienes han vivido estas experiencias.
La interacción con el público forma parte central de la experiencia. En algunos casos, según relata Hernández, la exposición provoca reacciones o conflictos entre quienes la visitan. Estas situaciones son consideradas como oportunidades para explicar por qué la vestimenta o la apariencia de una persona no justifican la violencia.
Otra de las estrategias utilizadas para facilitar el diálogo son actividades como talleres que incorporan elementos como el canto o encuentros con vino, con el objetivo de abordar el tema desde distintos ángulos y generar espacios de conversación más accesibles.
Más allá de la exhibición de las prendas y testimonios, el proyecto busca convertirse en una plataforma de comunicación y aprendizaje colectivo, así como en un espacio para aprender a escuchar sin juzgar y acompañar desde la comprensión.
Para ampliar el alcance del proyecto, la iniciativa también cuenta con un sitio web, presencia en redes sociales y audioguías que permiten acceder al contenido desde diferentes plataformas. Asimismo, se está trabajando en la producción de un documental y un libro vinculados con la exposición.