#DCExplica: Guía para leer los “cortes” en el conteo de votos de las elecciones

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Darío Chinchilla
- doblecheck@ucr.ac.cr

En resumen: En la noche del 1.° de febrero, las expectativas estarán al tope cuando las urnas se cierren y el país aguarde los primeros cortes de resultados, pero ese es un momento fértil para la desinformación. ¿Qué puede pasar? Ansiedades por el primer anuncio, interpretaciones erróneas sobre la variación entre cortes sucesivos, comparaciones injustificadas con elecciones anteriores y sospechas infundadas sobre eventuales demoras.

La sesión solemne del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) es el espacio donde se revelan los primeros números preliminares. Comprender cómo fluyen los sucesivos cortes y qué factores explican su ritmo de publicación es esencial para anticipar y neutralizar la manipulación informativa.

¿Cómo decide el TSE publicar el primer corte de resultados preliminares?

La decisión se basa en la duración del cierre de las juntas receptoras. Ese cierre empieza exactamente a las 6:00 p. m. del domingo 1.º de febrero. Los miembros de mesa abren las urnas en ese instante, clasifican votos por partido, separan blancos y nulos y completan el acta.

Ese procedimiento es minucioso y requiere tiempo. Gerardo Abarca, Director General de Registro Electoral del TSE, explicó a Doble Check que un cierre de mesa tarda un promedio de hora y media y dos horas, según mediciones de la institución. Con ese dato, los magistrados definen con anticipación la hora de la sesión solemne en la que se divulga el primer corte, que usualmente ocurre entre las 8 y las 9 p. m.

¿Cuáles factores pueden acelerar o retrasar el cierre en las mesas?

El número de partidos en la papeleta y la participación electoral son los factores más determinantes. Abarca señaló que la papeleta llegó a tener el récord de 25 partidos para las elecciones presidenciales y 36 agrupaciones en las legislativas en 2022. En 2026, las papeletas tendrán hasta 22 agrupaciones.

Además, no es lo mismo clasificar votos en una elección con 70% de participación que en una con afluencia baja, como ocurre en comicios municipales. En estos últimos, el cierre “es un poco más rápido”, indicó el funcionario.

El objetivo siempre es asegurar que la sesión solemne se base en información suficientemente representativa. Sobre el primer anuncio, Abarca indicó que debe reflejar resultados “que al menos se puedan extrapolar a la generalidad que se estaría recibiendo posteriormente”.

¿Las posiciones de los partidos pueden cambiar en cada corte?

Sí, puede haber movimientos de este tipo incluso cuando el primer anuncio se basa en información estadísticamente representativa. Aunque el primer corte ofrece una imagen razonablemente estable de la tendencia general, conforme avanza la transmisión de mensajes y aumenta el porcentaje de juntas procesadas, las posiciones relativas entre partidos pueden variar.

Eso fue lo que ocurrió en las elecciones presidenciales de 2022. En el primer corte, anunciado a las 8:40 p. m., con cerca del 13% de juntas procesadas, el Partido Liberación Nacional (PLN) apareció en primer lugar y Nueva República en segundo. Sin embargo, tres cortes y una hora más tarde, cuando ya se había procesado 36% de las juntas, el Partido Progreso Social Democrático (PPSO) desplazó a Nueva República y se consolidó en el segundo lugar. Esa tendencia terminó imponiéndose y fue la que permitió que Rodrigo Chaves pasara a la segunda ronda frente a José María Figueres Olsen.

En resumen, los cortes preliminares muestran tendencias, pero no necesariamente posiciones definitivas.

¿Cuán robusto es el sistema de transmisión de resultados del TSE?

“La experiencia nos dice que tenemos un sistema de transmisión de resultados muy robusto”, respondió Abarca. Costa Rica es, según él, un “caso de éxito” en comparación con otros países de la región.

El Código Electoral coloca al TSE en una posición rectora que le garantiza acceso prioritario a la infraestructura esencial del país, incluida la red de telecomunicaciones y los servicios postales. Esa condición le asegura el respaldo pleno de toda la plataforma nacional de comunicaciones para transmitir los resultados de las elecciones. El TSE opera con canales exclusivos, sistemas redundantes y tecnología provista por el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), un andamiaje que reduce al mínimo el riesgo de interrupciones durante la noche electoral.

No existen antecedentes recientes de problemas que pusieran en riesgo la transmisión de los resultados, y no hay indicios de que pueda ocurrir en 2026, dijo Abarca. Además, el TSE realiza un mapeo de riesgos y múltiples simulacros previos.

¿Podría un conteo muy cerrado retrasar la declaración de ganadores?

Sí. Abarca destacó el antecedente de 2006, cuando la estrechez entre los primeros lugares obligó a un escrutinio más exhaustivo.

En caso de resultados estrechos en la elección presidencial, el tribunal debe verificar si se supera o no el umbral de 40% de los votos válidos. Si no se supera, es necesario determinar con certeza quiénes irían a segunda ronda, lo que puede implicar un recuento total de votos.

Además, el TSE puede ordenar un recuento selectivo cuando las juntas no cumplan con la integración ideal de miembros propuestos por partidos, ya que estos representan un mecanismo de “frenos y contrapesos”.

Para 2026, existe una novedad legal relevante: “En la elección de diputados se hará un recuento total de todos los votos”, indicó Abarca. Esto será obligatorio independientemente de las condiciones particulares de cada junta.

El plazo para completar estos recuentos es legalmente limitado: entre uno y dos meses. Si hubiera segunda ronda, ese calendario es aún más exigente porque el balotaje se realizaría el primer domingo de abril.

 

Nota del editor: Doble Check realizó esta verificación como parte del proyecto #CRíticaMente, con el apoyo de la Asociación de Periodismo Colaborativo Punto y Aparte y la fundación People In Need Costa Rica.
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