Salud, empleo y narcotráfico: verdades a medias del debate UCR

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Darío Chinchilla
- doblecheck@ucr.ac.cr

En resumen: Las listas de espera en la Caja, el peso real de la informalidad laboral femenina y la magnitud del narcotráfico fueron mencionados en el debate organizado por la Universidad de Costa Rica el 19 de enero. Doble Check verificó las afirmaciones planteadas por la candidata Claudia Dobles, de Coalición Agenda Ciudadana (CAC); Boris Molina, de Unión Costarricense Democrática; y Juan Carlos Hidalgo, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).

En esos mensajes, Doble Check detectó cifras parcialmente correctas, contextos omitidos y, en un caso, un dato que no puede verificarse con respaldo documental.

Reducción de listas de espera en 2020 fue parcial

Claudia Dobles, afirmó que un plan piloto impulsado en 2019 por la administración Alvarado Quesada permitió reducir las listas de espera de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). “En el 2019 se generó un plan piloto que logró, al 2020, certificar una rebaja en las listas de espera. Prácticamente con todo lo que se ha mencionado aquí ya se hizo: jornadas de producción, alianzas público-privadas para cirugías menores, trabajo en equipo con los especialistas”, dijo la candidata.

Es cierto que las citas pendientes se redujeron en las áreas de procedimientos ambulatorios y consulta externa de la Caja entre 2019 y 2020, pero la lista de espera de cirugías aumentó 13,5% en ese mismo periodo.

Los procedimientos médicos ambulatorios tuvieron una reducción de 27,56%, mientras que las citas de consulta externa descendieron 27,75% según información de la CCSS que CRHoy publicó en marzo pasado y a la que Doble Check tuvo acceso.

El señalamiento de Dobles tampoco contempla lo ocurrido en 2021, el último año completo de la administración Alvarado Quesada: las listas de espera volvieron a crecer en todos los rubros. Los procedimientos ambulatorios aumentaron 31,57%, las citas en consulta externa subieron 6,42% y la lista de cirugías creció 21,06%.

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Además, la afirmación de Dobles omite que el año que menciona, el 2020, también fue el primer año de la pandemia por COVID-19. Doble Check no pudo establecer con certeza cuál fue el efecto cuantitativo de la emergencia sanitaria en el comportamiento de las listas de espera. Sin embargo, un informe elaborado por la Unidad Técnica de Listas de Espera de la CCSS que analiza el periodo comprendido entre enero y setiembre de 2020 documenta que los centros de salud suspendieron consultas, procedimientos y cirugías programadas como parte de la respuesta institucional a la crisis.

Ese mismo informe indica que, en 2020, la producción cayó alrededor de 29% en procedimientos ambulatorios y cerca de 24% en consulta externa. En el caso de las cirugías, el documento no fija un porcentaje de reducción, pero señala que se dejaron de realizar 44.705 intervenciones a escala nacional. Al mismo tiempo, el reporte muestra que, a partir de marzo de 2020, se redujo el ingreso de nuevos casos a las listas de espera por cirugía, lo que sugiere que la pandemia no solo afectó la capacidad de la CCSS para ofrecer servicios, sino que pudo haber ralentizado el crecimiento de las listas debido a una menor demanda registrada.

La mención del 2020 sin reconocer la pandemia constituye una omisión por parte de Dobles. Su mención a los números de aquel año no reconoce que fue un periodo atípico para la seguridad social en el país.

Un dato impreciso sobre la informalidad laboral de las mujeres

En la ampliación de su respuesta a una pregunta sobre cómo un eventual gobierno incorporaría al sistema de seguridad social a las mujeres que realizan trabajo doméstico y de cuido, el candidato del partido Unión Costarricense Democrática, Boris Molina, mencionó una cifra para dimensionar el problema.

“Estamos hablando de un 40% de las personas que están en la economía activa del país, están en la informalidad, y de ese 40% un 56% son mujeres”, dijo Molina.

La afirmación es parcialmente correcta porque sobreestima el porcentaje de mujeres en la informalidad. En el trimestre móvil setiembre-noviembre de la Encuesta Continua de Empleo, el 37,7% de las personas ocupadas estaba en empleo informal, una cifra cercana al 40% mencionado por Molina. No obstante, del total de personas ocupadas con empleo informal, el 36,5% son mujeres, 20 puntos porcentuales por debajo de la cifra mencionada por Molina.

Al desagregar los datos, la informalidad también es mayor entre los hombres (39,4% de los hombres ocupados) que entre las mujeres (35,1% de las mujeres ocupadas). Incluso, en el caso de las trabajadoras, el indicador registró una disminución estadísticamente significativa de 3,8 puntos porcentuales con respecto al mismo periodo del 2024.

Los datos muestran que la informalidad afecta a una proporción considerable de la fuerza laboral, pero las tendencias no indican que las mujeres hubieran concentrado la mayoría del empleo informal en los últimos años. Por el contrario, un análisis del Ministerio de Trabajo realizado para el segundo trimestre de cada año del 2011 hasta 2025 muestra que hubo una reducción sostenida de la informalidad femenina tras la pandemia del COVID-19.

Un dato sin respaldo formal sobre la cocaína

El candidato del PUSC, Juan Carlos Hidalgo, denunció que Costa Rica se ha convertido en un punto clave para el tránsito de drogas y citó una cifra para ilustrarlo.

“En los últimos 10, 15 años, Costa Rica se ha vuelto un punto neurálgico de operación de los carteles internacionales de la droga. Según la DEA [la agencia estadounidense para el control de drogas] están entrando 500 toneladas de cocaína al año, y mucha de esta cocaína está siendo exportada a otras latitudes”, dijo el candidato.

Es cierto que Costa Rica se mantiene como un punto primario para el transbordo de cocaína a los Estados Unidos y Europa, según un informe que el Departamento de Estado de los Estados Unidos publicó el año pasado. Sin embargo, Doble Check no pudo corroborar con documentación primaria el señalamiento de que ingresan 500 toneladas de cocaína al año.

Los informes públicos del Departamento de Estado de Estados Unidos no suelen consignar estimaciones sobre el total de cocaína que ingresa al país; solo citan volúmenes incautados por las autoridades costarricenses con cooperación internacional. El International Narcotics Control Strategy Report del Departamento de Estado indicó: “Entre enero y setiembre de este año [2024], el país decomisó 32,1 toneladas métricas de droga, incluidas 20,5 toneladas métricas de cocaína y 11,5 de marihuana, en estrecha coordinación con Estados Unidos y socios regionales”.

El informe advierte que ese total de cocaína decomisada estuvo por debajo de las cifras del mismo periodo de 2023 (36,4 toneladas métricas). El reporte sugiere que esa disminución puede deberse a cambios en las rutas marítimas del narco.

La referencia más cercana a la cifra mencionada por Hidalgo aparece de forma indirecta en una noticia del diario La Nación, que atribuye el dato a Martín Arias Araya, exviceministro de Seguridad. El medio citó declaraciones que Arias había dado el 14 de octubre de 2024 en el programa Horizontes, de Radio Centro.

De la entrevista no se desprende que la cifra correspondiera a una estimación nacional anual, sino a un cálculo específico que ocurrió en el 2020, concentrado en una zona geográfica específica. “[El puesto de guardacostas de Bahía Drake] está en lo que nosotros llamamos el triángulo de Osa, que es entre Isla del Caño, el Parque Nacional Corcovado y Sierpe. Es el punto histórico donde más droga entra”, señaló Arias.

El exjerarca relató que una delegación estadounidense alertó ese año a las autoridades costarricenses sobre el volumen de droga que transitaba por allí. “En el 2020 vino una delegación de Washington y nos alertó que, según los estudios científicos, […] los cuerpos de de inteligencia de Estados Unidos, la CIA, la DEA, la Agencia de Seguridad Nacional, detectaron que, por ese triángulo de Osa, particularmente entre Sierpe y Drake, en el 2020 lograron ingresar 500 toneladas de cocaína a Costa Rica, para luego atravesar el país”, afirmó Arias.

En ausencia de documentación que respalde la cifra, no es posible confirmar que “entren 500 toneladas de cocaína al año” a Costa Rica, ni atribuir formalmente ese número a la DEA, como dijo Hidalgo.

 

Nota del editor: Doble Check realizó esta verificación como parte del proyecto #CRíticaMente, con el apoyo de la Asociación de Periodismo Colaborativo Punto y Aparte y la fundación People In Need Costa Rica.
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