En resumen: Las personas que integran las juntas receptoras de votos en las elecciones nacionales del 1 de febrero deben mostrar a cada elector las papeletas que usarán abiertas y en buen estado. Además, el material electoral estuvo empacado en tulas y resguardado por las juntas cantonales desde mediados de enero.
Al menos desde el 28 de enero, ha circulado en Facebook el rumor de que el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) planeó entregar papeletas rayadas o sucias para anular los votos en el conteo. Sin embargo, el material electoral ha estado bajo custodia de las juntas cantonales y de las juntas receptoras de votos desde mediados de enero, por lo que no hay posibilidad de que el tribunal haya adulterado el material en los días en que surgió la teoría de conspiración.
Además, el TSE aplicó otros mecanismos de vigilancia y control, como la impresión exacta y vigilada de las papeletas respecto al padrón electoral, el sellado del material en tulas con dispositivos de rastreo, y la custodia de la Fuerza Pública.
El día de las elecciones, las juntas receptoras de votos son responsables de asegurar la entrega al votante de una papeleta limpia e idéntica a todas las demás, señaló el TSE.
Conspiración de fraude aparece en Facebook
Al menos desde el 28 de enero, usuarios de Facebook insinuaron que el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) planeó que la mayoría de las papeletas para las elecciones nacionales estén “rayadas o sucias” para anular “muchos votos” en el conteo de los resultados.
Doble Check identificó al menos dos publicaciones en Facebook. Los mensajes parecen atribuirle la alarma al exministro de Hacienda y candidato a diputado por Pueblo Soberano, Nogui Acosta.
Juntas deben entregar papeletas íntegras
Las juntas receptoras de votos (JRV), integradas por personas voluntarias y representantes de los partidos políticos rivales, vigilarán la emisión del voto el 1 de febrero. Los miembros de las mesas deben entregar las papeletas abiertas y en buen estado al elector, y firmarlas para darles validez.
La persona electora tiene el derecho de recibir una papeleta “limpia” e igual a todas las demás, de modo tal que no se pueda distinguir del resto”. Así se explica en un análisis de experiencias de las juntas en las elecciones de 2018. El reporte fue elaborado por el Cuerpo Nacional de Delegados del TSE y revisado por los representantes de las áreas de Registro Electoral y Financiamiento de Partidos Políticos.
En el caso de visualizar una mancha o raya en la papeleta cuando se le muestre al elector, es deber de la JRV garantizar una papeleta íntegra que no se diferencie y mantenga la secretividad del voto, de acuerdo con el mismo análisis de experiencias reportadas en 2018.
TSE garantiza blindaje del proceso electoral
Además, el TSE aplicó otros mecanismos de vigilancia y control, como la impresión exacta y vigilada de las papeletas respecto al padrón electoral, el sellado del material en tulas con dispositivos de rastreo, y la custodia de la Fuerza Pública.
El TSE imprimió 7.396.306 papeletas del 12 de diciembre pasado al 8 de enero. El tribunal creó 3.731.788 papeletas de presidencia y vicepresidencias, que es la misma cantidad de personas inscritas en el padrón electoral. También, se imprimieron 3.664.518 papeletas para diputaciones; la cantidad es menor porque esta papeleta está excluida de las votaciones en las sedes diplomáticas de Costa Rica en el extranjero.
Las papeletas tienen características de identificación específicas como leyendas en microtexto, tramas de seguridad y gradientes en las tramas. La Fuerza Pública y los trabajadores del TSE mantuvieron vigilado el material electoral durante la impresión, el almacenamiento previo al envío a los cantones y el traslado de las tulas.
El 17 de enero, el TSE envió las tulas a las juntas cantonales. El 24 de enero, el material fue transferido a los integrantes de las Juntas Receptoras de Votos, quienes revisaron los sacos con representantes de partidos políticos y agentes electorales.
Para movilizar el material, se colocaron las papeletas y las listas del padrón electoral en sacos azules, llamados tulas, que incluyen dispositivos de rastreo. Las tulas se transportaron en camiones custodiados por la Fuerza Pública y con dispositivos de Sistema de Posicionamiento Global (GPS) hasta el domicilio de alguna persona responsable de la JRV.
En la mañana del 1 de febrero, el material será revisado por los integrantes de las juntas, fiscales, y auxiliares electorales, quienes firmarán el “Acta de Apertura de la Votación”. Durante la jornada electoral (de 6 a. m. a 6 p. m.), las juntas verificarán la identidad de los votantes con un padrón fotográfico que incluye nombre y cédula de cada elector.
Posteriormente, los votos serán contados por las JRV con la vigilancia de fiscales de los partidos políticos y observadores nacionales e internacionales. Al final del recuento de votos, después de las 6 p. m., el TSE publicará imágenes del acta de cierre y el resultado de cada JRV en su plataforma oficial en Internet. Se podrán consultar a partir de las 10 de la noche del domingo 1, según señaló el TSE en conferencia de prensa el 30 de enero.
Las tulas deberán ser devueltas al TSE cuando las juntas terminen el conteo preliminar. En la fase final de escrutinio, las magistraturas del TSE harán un conteo definitivo de todos los votos en la sede central de la institución, con observación de partidos y otros fiscalizadores.
¿Cómo se puede anular un voto?
El artículo 194 del Código Electoral establece cuáles votos recibidos pueden ser anulados:
- Cuando no porten la firma de al menos un integrante de la JRV.
- Los emitidos en papeletas que no cumplen los requisitos del Código Electoral.
- Los votos recibidos fuera del horario y lugar determinados.
- Papeletas marcadas a favor de más de un partido.
- Votos que revelen la identidad del elector.
- Papeletas que no dejen clara la selección de la persona.
- Quienes excedan el tiempo establecido sin justificación (minuto y medio en estas elecciones).
- Votos que se muestren públicamente dentro del recinto electoral.



