Cuidar NO es sinónimo de restringir. Es posible que las personas adultas mayores continúen con sus rutinas de cuidado sin dejar de participar y disfrutar de todas las actividades que la época trae consigo.
Ya vamos por la mitad de diciembre y ya se sienten los aires festivos. Cada vez son más las actividades sociales: los festejos, los almuerzos y las fiestas. En el caso de las personas adultas mayores ¿Cómo disfrutar de todo sin perder la rutina de salud que veníamos formando?
La estudiante avanzada de nutrición de la Universidad de Costa Rica, Sofía Vásquez, compartió en Consúltenos sobre Nutrición una serie de consejos clave que podrían ayudarle en esta época del año.
“Hay que tratar de modificar las preparaciones, pero no para no sentir culpa, sino para hacerlo más nutritivo desde el amor y el autocuidado”- Sofía Vásquez, estudiante avanzada de la Escuela de Nutrición de la UCR.
Lo primero que la nutricionista dejó claro es que existen una serie de mitos y temores alrededor de la alimentación y que aumentan en estas fiestas. Hay miedo a ciertos alimentos e incluso una especie de carga moral sobre lo que se considera comer bien o mal.
“Estamos en familia, todos están comiendo, todos están disfrutando y alguien está pensando que al día siguiente tiene que ir a caminar o a correr para quemar el tamal, ¿verdad?”, señala.
Ante esto, Vásquez propone tener presente el objetivo que deseamos mantener, ya sea de mantenimiento de alimentación o de control de enfermedades, y luego tratar de modificar pequeños detalles que podrían hacer la diferencia como por ejemplo: la frecuencia, la cantidad, o con qué se combina el alimento que vamos a consumir, en vez de limitarlo por completo.
MANTENGA LAS RUTINAS, NO IMPORTA SI ESTAMOS EN DICIEMBRE
El cuerpo no reconoce en qué momento del año estamos, sigue funcionando igual. Por eso una de las recomendaciones clave es sostener hábitos saludables durante las fiestas. “Al cerebro le encantan las rutinas y no distingue si es diciembre o abril”, afirma Vázquez. Por eso, sugiere no abandonar prácticas como consumir frutas, lácteos o agua durante el día, aun en fechas especiales.
“Trabajar con no negociables en el movimiento y en la alimentación puede ser una estrategia para que no nos cueste tanto como ese cambio, principalmente porque pueden traer afecciones corporales, como sentir mayor pesadez” – Sofía Vásquez, estudiante avanzada de la Escuela de Nutrición de la UCR.
“No nos desliguemos de los hábitos que ya hemos construido solo porque cambian las dinámicas”, enfatiza, aclarando que la clave está en el balance y la flexibilidad, no en el cumplimiento rígido.

MUEVA SU CUERPO DE FORMA SEGURA Y PLACENTERA
En cuanto a la actividad física, la recomendación es clara: evitar cambios bruscos. “No porque tengamos más tiempo el cuerpo va a soportar más actividad”, advierte la nutricionista.
Además, muchas personas se plantean metas deportivas al iniciar el año. Si usted planea esto, asegúrese de que sean realizables y que esté siempre acompañado por una persona experta en medicina.
“Cualquier día es válido para empezar, no hay que esperar a enero siempre que se reconozca el punto de partida” dijo Vásquez. Y tenga presente que el movimiento no debe asociarse al dolor, si hay dolor, eso puede alejarnos de nuestra meta.
PRIORICE SU BIENESTAR EMOCIONAL
Las fiestas no se viven igual para todas las personas. “Diciembre puede traer nostalgia, tristeza o procesos de duelo”, reconoce Vásquez. Por eso, insiste en la importancia de priorizar el bienestar emocional.
“Si una persona no está emocionalmente disponible para ir a una reunión, darse ese espacio también es autocuidado”, señala. Esto incluye comunicar necesidades, tanto emocionales como alimentarias, y negociar desde el respeto para evitar conflictos innecesarios.
“No podemos ignorar que sentirse mal también es parte de sentir”, enfatiza, y recuerda que la comunicación es clave para cuidar los vínculos.
Sin embargo, no se aisle si su razón principal es el cuidado de la salud. Se puede lograr un balance entre salud y disfrute. “Disfruten la comida. Está lejos de ser el enemigo de la vida”, enfatiza Vásquez.



