Contralora divulgó mala interpretación sobre financiamiento del FEES

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Darío Chinchilla
- doblecheck@ucr.ac.cr

En resumen: La contralora Marta Acosta usa datos inadecuados para interpretar ante los diputados que el Gobierno ha tenido que cubrir cada año con deuda pública un mayor porcentaje de los recursos del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES).

Acosta repitió su error en una información publicada por La República:“Esa cifra (del nivel de gasto de las universidades) preocupa muchísimo en momentos en que el déficit fiscal es alto y un 75% del presupuesto que se otorga a la educación superior se financia con deuda”.

La jerarca cita datos ciertos del Presupuesto Nacional. Ella dice que el FEES aparece financiado por deuda pública en un 29% en el 2012 y aumentó a más de 76% para el 2019.

Pero hay un pero. La distribución de estos porcentajes fue subjetiva. Sacar los datos de una partida individual y ver cuánto de ella provendrá de deuda no tiene ningún uso. Esas asignaciones son azares contables, según el propio Ministerio de Hacienda. Los datos por partida no reflejan la presión mayor o menor que este o cualquier otro gasto específico ejercen sobre la deuda.

Según Hacienda, con esos datos separados no se puede decir que el FEES se esté financiando cada vez más con deuda. Tampoco pueden usarse como indicadores de la gravedad financiera del país en general.

Contraloría rechaza esta corrección. El autor del informe que presentó la contralora indicó que los datos usados sí están sujetos a la realidad, puesto que son los oficiales de Hacienda. Negó además que la intención de presentar estos datos fuera mostrar la presión que tiene el FEES en la deuda. También dijo que esos datos sí son un indicador de una tendencia de que cada vez hay una mayor presión fiscal en el país y que hay un contexto macroeconómico urgente.

Doble Check disputa el indicador que usó Contraloría, según explicaciones de Hacienda. Sin embargo, el fondo de la advertencia no lo ponemos en controversia. El Presupuesto total financiado con deuda en el 2012 fue de 45% y para el 2019 crecerá a un 53,5%. Hay urgencia fiscal. El problema que señaló la contralora es real. Su error estuvo en los datos que usó para comprobarlo.

De dónde surge el error

La contralora advirtió ante una comisión legislativa que “el Gobierno Central, para hacer frente al compromiso establecido por ley y cumplir con la transferencia del FEES a las universidades y al CONARE, ha tenido que cubrir cada año un mayor porcentaje de dichos recursos con deuda pública”. También hizo una afirmación similar para La República.

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Fragmento del informe “Desafíos en la creación de valor público de las universidades estatales”, de la Contraloría General de la República

Desgranemos.

Por ley, los gastos corrientes del Gobierno deben ser financiados con ingresos corrientes del Gobierno, es decir, con impuestos. ¿Qué pasa cuando los impuestos no alcanzan para pagar todos los gastos? Hay déficit fiscal. Entonces, el Gobierno debe financiarse con plata de deuda a pesar de lo que diga la ley.

El Presupuesto Nacional es una proyección a futuro. Se “arma” restándole los gastos proyectados a los ingresos proyectados por impuestos. Cuando el saldo es negativo, Hacienda proyecta un monto de endeudamiento.

Cada partida del Presupuesto debe ir anotada con la fuente de ingreso de donde se tomará la plata para cada partida: si vendrá de impuestos o si vendrá de deuda. Esta anotación es meramente contable, ya que al momento de la ejecución, toda la plata llega a una misma bolsa. ¿Vamos bien hasta aquí? Ok.

Según el subdirector General de Presupuesto Nacional, José Luis Araya, la escogencia de cuál porción de las partidas se anota con una fuente de ingresos u otra obedece a una conveniencia contable. Es decir, los números se distribuyen para hacerle la vida más sencilla a las personas técnicas que arman la proyección. El jerarca explica:

“Cuando estamos cerrando el Presupuesto, una vez que sabemos cuántos son los ingresos determinamos cuánto tiene que ir financiado por colocación de títulos en el mercado financiero. Por ejemplo, si nos quedaron al descubierto gastos e inversiones por cinco mil millones de dólares, entonces nosotros nos preguntamos cuáles partidas de gasto nos suman esos cinco mil millones de dólares y las anotamos ahí”.

Entonces, por ejemplo, la proporción de endeudamiento no se asigna a cuentas pequeñas. Más bien, se identifican obligaciones bultosas para hacer menos anotaciones por este rubro.

¿Esa asignación refleja algo con respecto al comportamiento de las partidas? No.

No hay una relación ni una correlación entre una cosa y la otra. El FEES habría podido ser financiado por deuda en un 30% o un 70%. También podía haber sido cero”, dijo Araya.

Desde el 2012 hasta el 2019, el FEES se ha venido financiando con un mayor porcentaje de deuda. No obstante, esta es una arbitrariedad contable más que un indicador económico.

Este criterio choca con el de Manuel Corrales, el gerente de Área de Servicios Económicos que hizo el informe que presentó la contralora. El funcionario sostiene que los montos reflejados en el Presupuesto asignados a una fuente de financiamiento u otra nos dicen algo significativo sobre la presión fiscal del país si se las compara año con año.

La explicación de Hacienda sobre el proceso de confección del presupuesto lo contradice.

Dónde se dio la afirmación

La contralora General, Marta Acosta, rindió un informe ante los diputados el 4 de febrero titulado Desafíos en la creación de valor público de las universidades estatales. El dato sobre el aumento en la proporción de la deuda pública como fuente de financiamiento del FEES es una referencia lateral en su disertación: en el informe se le dedica solo un párrafo y un gráfico.

El dato fue recogido y divulgado en Twitter por los diputados liberacionistas Roberto Thompson y Wagner Jiménez. Ambos son miembros de la comisión legislativa que estudia el uso de los recursos del FEES.

La afirmación fue objetada en la misma red social por el exviceministro de Ingresos, Fernando Rodríguez, y por el asesor legislativo del Frente Amplio, Jonathan Acuña.

“Los colones no vienen marcados. Cuando yo recaudo impuestos no digo: ‘este colón es para el FEES, este para Seguridad, este para el IMAS’. Como el presupuesto se distribuye por programas entonces ahí se distribuye entre los faltantes. Por eso decía que el dato era engañoso”, explicó Rodríguez consultado por Doble Check.

Conversamos con Manuel Corrales, autor del informe que presentó la contralora. El funcionario dijo que sabe que una cosa es el Presupuesto y otra su ejecución. También dijo que su intención no fue cuestionar por qué Hacienda refleja un financiamiento del FEES con deuda y no con dinero de impuestos.

“Vimos el comportamiento de las fuentes de financiamiento y reflejamos ese comportamiento. Queríamos resaltar varias cosas. Por un lado tenemos un aumento de los ingresos de las universidades de forma sostenida en los últimos años por los traslados que se le han venido haciendo, y también un aumento en los gastos. Entonces hay aumento sostenido de ingresos en un contexto fiscal complejo para el Gobierno, en donde se supone que en el futuro los ingresos aumentan con base en inflación”, dijo Corrales.

En una solicitud posterior hecha por el despacho del diputado José María Villalta al respecto —y de la cual Doble Check tiene copia—, Corrales concedió que un cambio en los porcentajes reflejados en el presupuesto no afecta el monto de emisión de deuda. Sin embargo, defendió que ese no era el punto que quería mostrar en su informe.

Uno de los argumentos del funcionario es que el análisis que elaboró es un “análisis dinámico”. Es decir, “muestra una tendencia en el tiempo, clara, de que hay una incidencia desde el punto de vista de dónde se están obteniendo los recursos que están financiando al FEES”, dijo a Doble Check.

Jonathan Acuña, asesor del diputado Villalta, objeta esta lectura. Él pone como ejemplo los mismos datos expuestos por Contraloría. Según Acuña, entre el 2014 y el 2015, el Presupuesto total pasó de financiarse en un 43% con fuente de deuda a financiarse en un 47% con esa fuente. Es decir, aumentó el porcentaje del presupuesto financiado con deuda. Para esos mismos años, el análisis de Contraloría indica que el FEES pasó de financiarse con un 63% de deuda a un 58%. Es decir, se redujo. Para el economista, esta contradicción es suficiente para probar que el comportamiento histórico del registro de la partida del FEES no tiene relación con el comportamiento del financiamiento general del Presupuesto.