RADIO UNIVERSIDAD
10 de julio del 2026
Riesgos del polígrafo y de la agenda penal punitivista
José Andrés Corrales Rojas
jose.corralesrojas@ucr.ac.cr
RADIO UNIVERSIDAD
10 de julio del 2026
El uso de detectores de mentiras y seis proyectos centrados en castigos, son parte de las medidas con que la presidenta Laura Fernández y su gabinete buscan hacerle frente a la actual crisis de seguridad nacional.
En Desayunos de Radio Universidad, el ex decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica, Alfredo Chirino, presentó el cuestionamiento del Colegio de Abogados ante dichas iniciativas; que podrían generar conflictos constitucionales sin resolver el crimen organizado.
El ex decano explicó que la agenda política gira en torno a la exigencia de someter a jerarcas y funcionarios judiciales a pruebas de polígrafo. El dispositivo mide respuestas fisiológicas, como la sudoración o variaciones en la presión arterial, pero carece de validez científica para establecer culpabilidad. En lugar de buscar evidencia, el mecanismo se utiliza para insinuar vínculos con el crimen organizado si el individuo rechaza someterse al escrutinio.
La presión por implementar herramientas sin base jurídica se suma al paquete de seis proyectos legislativos que alteran directamente principios constitucionales. Las reformas proponen lineamientos que van desde la inversión de la prueba probatoria hasta la penalización de individuos por el mero hecho de aparentar vínculos con agrupaciones delictivas.
Esta tendencia refleja un giro institucional hacia el derecho penal de autor, un modelo que sanciona características personales o perfiles estéticos en vez de perseguir actos materiales comprobados.
Pese al debilitamiento de las garantías procesales, los análisis jurídicos que señaló el exdecano apuntan a que estas propuestas no desarticulan el núcleo de la violencia. Las reformas introducen agravantes sobre delitos que ya están regulados o castigan conductas abstractas, alejándose de las estrategias necesarias para combatir las dinámicas financieras de los cárteles.
Además de ineficaces contra el narcotráfico, las reformas amenazan con colapsar el sistema penitenciario al eliminar opciones de reinserción y arraigo a la hora de dictar medidas cautelares.
De acuerdo con el análisis, el enfoque represivo que domina el debate público construye la falsa idea de que la severidad normativa y punitiva equivale a prevención táctica. Los retrocesos en materia de derechos humanos dentro de las cárceles y la alteración de procesos judiciales apuntan a que el impacto de estas políticas recae sobre las poblaciones más vulnerables, operando como una ilusión penal que deja intacto el poder operativo de las grandes redes criminales.