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La lucha por la tierra y la voz de la mujer en la ruralidad

manifestación de mujeres con pancartas por la luchas por la tierra

Fotografía: Quince UCR, del programa Entramarnos: Red de Mujeres Rurales.

RADIO UNIVERSIDAD 14 de septiembre del 2026

La lucha por la tierra y la voz de la mujer en la ruralidad

José Andrés Corrales Rojas

jose.corralesrojas@ucr.ac.cr

"Las mujeres ponen el cuerpo, defienden sus espacios, defienden los bienes en los territorios, luchan por la tierra, pero no son las reconocidas en las luchas". Alejandra Bonilla Leyva, Asociación Tinamaste.

Durante dos décadas, las mujeres rurales han sostenido luchas por el acceso a la tierra, la defensa de los territorios, la producción campesina y el reconocimiento de su participación en las decisiones que afectan a sus comunidades.

A 20 años de la articulación de la Red de Mujeres Rurales, estas demandas continúan vigentes. En Desayunos de Radio Universidad, las lideresas Fanny Reyes Ortiz, de la Red de Mujeres Rurales, y Alejandra Bonilla Leiva, de la Asociación Tinamaste, reflexionaron sobre las barreras que enfrentan las mujeres rurales y las transformaciones impulsadas desde la organización colectiva.

Cuando las mujeres asumen el trabajo agrícola y la defensa del territorio, rara vez obtienen el reconocimiento legal sobre la tierra o inciden en los espacios de decisión. En Desayunos de Radio Universidad se retrató esta exclusión histórica junto a las lideresas Fanny Reyes Ortiz, de la Red de Mujeres Rurales, y Alejandra Bonilla Leiva, de la Asociación Tinamaste. 

 

Exclusión en la titularidad y decisiones 

La titularidad de la tierra continúa siendo una de las principales barreras estructurales para las mujeres en las zonas rurales. La tradición patriarcal ha limitado su acceso a la herencia y a propiedades productivas, mientras que en algunos procesos de adjudicación se les asignan terrenos pequeños destinados principalmente a la vivienda.

Esta situación no solo limita su autonomía económica, sino también su posibilidad de participar en espacios donde se toman decisiones sobre los recursos y bienes comunes de sus comunidades.

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"Las mujeres ponen el cuerpo, defienden sus espacios, defienden los bienes en los territorios indígenas y en los asentamientos campesinos, luchan por la tierra, saben qué hacer con la tierra, pero no son las reconocidas en las luchas", precisó Bonilla. 

Bonilla explicó que la institucionalidad también reproduce estas desigualdades. Un ejemplo es el requisito de contar con un título de propiedad para participar en organizaciones como las Asociaciones Administradoras de Sistemas de Acueductos y Alcantarillados Comunales (ASADAS), una condición que puede dejar a muchas mujeres fuera de la gestión comunitaria del agua.

 

Defender otra forma de producir

Las luchas de las mujeres rurales también se relacionan con el modelo de desarrollo agrario del país. Las comunidades enfrentan un continuo desmantelamiento de la agricultura campesina para favorecer el monocultivo, particularmente de la piña. Esta transición no responde a una libre elección local, sino al abandono estatal que asfixia la producción diversa, obligando a las poblaciones a emplearse en el agronegocio. 

Fanny Reyes Ortiz, mujer indígena del pueblo Brorán, indicó que el Estado ignora crisis como el fenómeno de "El Niño". La ausencia total de acompañamiento a la producción local fomenta el acaparamiento de tierras por parte de las grandes empresas agroindustriales. 

Bonilla agregó durante el programa que las prácticas derivadas del monocultivo envenenan el entorno y destruyen las cosechas de las parcelas aledañas. "Lo que es insostenible es el modelo agrario, es un modelo que se basa en el despojo de tierra, de agua, de biodiversidad y de dinámica económica", puntualizó la especialista. 

El aislamiento impide que muchas mujeres identifiquen las raíces estructurales de sus problemas. Al integrarse a la Red desde su fundación en 2006, adquirieron información crucial para deconstruir roles impuestos y asumir la vocería frente al Estado. 

"Se nos cayó el velo en la red y descubrimos una Costa Rica que no conocíamos", expuso Bonilla para ilustrar el efecto del acceso a la información compartida. El empoderamiento derivó en victorias como anular la obligatoriedad de registrar semillas criollas ante el Poder Ejecutivo. 

A lo que se le suma, que recientemente presentaron un recurso de inconstitucionalidad por la falta de reglamentación de la ley 10.724, la cual favorece la titularidad de tierras para las mujeres. "Vincularnos a espacios organizativos es la única forma para poder transformar lo que se nos está imponiendo", enfatizó Reyes. 

Encuentre aquí la entrevista completa.