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Detrás del desempleo de 6,3% también hay una fuerza laboral cada vez más pequeña

DOBLE CHECK 19 de junio del 2026

Detrás del desempleo de 6,3% también hay una fuerza laboral cada vez más pequeña

Mariano Rojas y Darío Chinchilla

doblecheck@ucr.ac.cr

En resumen: El Gobierno chavista ha presentado la reducción del desempleo como evidencia del éxito de la iniciativa gubernamental Brete. Sin embargo, datos del INEC, del Banco Central y de la UCR muestran que la caída está asociada a una menor participación laboral. Mientras el Ejecutivo presumía un desempleo de 6,3%, la fuerza laboral se redujo en más de 129.000 personas entre 2022 y 2025.

El último informe de labores del ahora expresidente y ministro, Rodrigo Chaves, afirmaba que la iniciativa Brete coincidió con una reducción del desempleo: que “2025 cerró con una tasa de desempleo de 6,3%, una de las más bajas de la historia” y que “139.000 personas más tienen un empleo formal”.

La caída del desempleo es real pero cuenta solo una parte de la historia. Entre 2022 y 2025, la fuerza laboral se redujo en 129.220 personas, mientras que la población excluida de la fuerza de trabajo creció en 285.021 individuos. Según el Banco Central y el Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la UCR, detrás de ese cambio principalmente hay jubilaciones, pero también hay jóvenes que permanecen estudiando y una creciente salida de mujeres del mercado laboral. Al “restarse” estas personas de la fuerza laboral, el fenómeno contribuye a reducir el indicador de desempleo.

La cifra de 139.000 empleos formales adicionales también necesita contexto. Entre 2022 y 2025, el empleo formal aumentó en 138.888 personas, pero el informal se redujo en 128.476. En términos netos, la cantidad total de ocupados creció en apenas 10.412 personas; eso sugiere que el principal cambio fue una migración hacia empleos formales, más que una expansión significativa del empleo. 

Doble Check consultó a Casa Presidencial sobre las cifras presentadas y solicitó precisar la relación entre la reducción del desempleo, la caída de la participación laboral y el aumento del empleo formal. Sin embargo, no se recibió una respuesta oportuna.
 

Discurso gubernamental sobre los empleos

El último informe de labores del entonces presidente y ahora ministro, Rodrigo Chaves, destacó que Brete, la iniciativa gubernamental para la búsqueda de empleos, tuvo un efecto en la disminución del desempleo nacional:

“Implementamos Brete y qué casualidad: 2025 cerró con una tasa de desempleo de 6,3%, una de las más bajas de la historia, y además, 139.000 personas más tienen un empleo formal”, indicó un video presentado por Chaves ante el Congreso el 4 de mayo.

 

¿Qué dicen los datos?

Los datos oficiales respaldan una parte del mensaje del Gobierno: Costa Rica cerró 2025 con una tasa de desempleo de 6,3%, una de las más bajas registradas en las últimas décadas. Sin embargo, ese indicador por sí solo no cuenta toda la historia

La reciente disminución del desempleo se produjo al mismo tiempo que una contracción de la fuerza laboral. Así lo muestran los datos de la Encuesta Continua de Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), el Informe de Política Monetaria del Banco Central, el Informe Estado de la Nación y el estudio Análisis del mercado laboral y de la pobreza y desigualdad en Costa Rica, del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas (IICE) de la Universidad de Costa Rica (UCR).

El descenso del desempleo es real, pero las fuentes consultadas por Doble Check coinciden en que no refleja una mejora generalizada del mercado laboral. Lo que los datos muestran es un fenómeno más complejo: menos personas en la fuerza de trabajo, en lugar de más personas encontrando un empleo.

 

Al comparar el último trimestre de 2022 con el de 2025, la fuerza laboral se redujo en 129.220 personas, mientras que la población excluida de la fuerza de trabajo creció en 285.021. Según el IICE-UCR, este comportamiento refleja una salida de personas de la fuerza laboral que influye directamente en la reducción del desempleo: quienes salen de la fuerza laboral dejan de contabilizarse como desempleadas y desaparecen del indicador
 

¿Por qué la gente sale de la fuerza laboral? 

Las fuentes consultadas señalan tres perfiles distintos que explican las salidas de la fuerza laboral.

En el grupo de 60 años o más, la salida responde principalmente a la edad y la jubilación. Este grupo concentra 236.128 de las 285.021 personas que salieron de la fuerza laboral entre 2022 y 2025 (casi 83% del total), y quienes lo integran tienen muy baja probabilidad de retorno, según el Banco Central. Al comparar con niveles previos a la pandemia, el patrón se mantiene: de las 472.868 personas que salieron del mercado entre 2019 y 2025, 359.204 pertenecen a este grupo de mayor edad. 

El Banco Central también indica que, entre los jóvenes de 15 a 24 años, el 83% declara estudiar o viajar como razón de su inactividad. Eso refleja una postergación voluntaria más que una expulsión del mercado. Por su parte, el IICE señala que la inactividad se concentra mayoritariamente en el grupo de educación secundaria, tanto en zona rural como urbana.  A esto se suma que, según el FMI, ni siquiera la educación superior garantiza inserción laboral: el desajuste de competencias eleva el desempleo universitario a 18,6%. 

Las mujeres componen el tercer caso, que es el más preocupante. Su tasa de desempleo bajó de 16% en 2022 a 6,6% en 2025, una caída que a primera vista parece un logro. Sin embargo, en ese mismo período, su tasa de no participación subió de 51,8% a 56,8%. Eso quiere decir que más mujeres dejaron de buscar empleo, lo que explica en parte la caída del desempleo femenino. En 2025, más de la mitad de las mujeres en edad de trabajar están fuera del mercado, frente a 34,1% de los hombres, una brecha de casi 23 puntos porcentuales.

 

El Informe de Política Monetaria del Banco Central documenta que 43,6% de las mujeres inactivas citan obligaciones familiares como razón principal, y que 35% de las desempleadas pasaron directamente a la inactividad, más del doble que los hombres (15,2%). El Estado de la Nación agrega que la probabilidad de que una mujer trabaje es 28 puntos porcentuales menor que la de un hombre, y que la brecha se amplía con la maternidad. Una vez fuera del mercado, difícilmente regresan: el 90,9% de las personas inactivas permanece en esa condición, lo que confirma la dificultad de las mujeres para reincorporarse al mercado laboral.

 

¿Y los trabajadores desalentados?

Una explicación alternativa podría ser el aumento de trabajadores desalentados: personas que, aunque deseaban trabajar, desistieron porque no tienen recursos para seguir buscando, enfrentan discriminación, no hay empleo en su zona o consideran que simplemente no lo van a encontrar. Al salir de la fuerza laboral activa, estas personas dejan de contabilizarse como desempleadas sin que haya una mejora real en el mercado. 

Aun así, los datos no respaldan esta explicación: entre 2022 y 2025, los desalentados se redujeron en 13.364 personas. Los datos oficiales sugieren que la salida del mercado laboral no responde al desaliento, sino a los perfiles descritos anteriormente.

 

Los 138.888 empleos formales nuevos: formalización, no creación neta

Es correcto que se registran 138.888 empleos formales adicionales en el período 2022-2025, comparando el último trimestre de cada año, como difundió el Gobierno. Sin embargo, esto no significa que 138.888 personas nuevas hayan ingresado al mercado como formales. La Encuesta Continua de Empleo del INEC no sigue a los mismos individuos en el tiempo, por lo que no permite afirmarlo.

Lo que esa encuesta sí muestra es que los empleos formales crecieron en 138.888 puestos, mientras los informales se redujeron en 128.476, con un aumento neto de apenas 10.412 personas ocupadas. El patrón sugiere un trasvase de la informalidad a la formalidad entre quienes ya estaban ocupados, más que una expansión real del empleo. 

El Banco Central explica que parte de los trabajadores informales consiguieron empleo formal, pero otra parte simplemente dejó de buscar trabajo y salió del mercado.

 

Frente a 2019, la fuerza laboral es menor

Los resultados de 2025 deben leerse también como parte de una recuperación pospandémica incompleta. Al compararla con los niveles prepandémicos de 2019, la población ocupada creció en apenas 655 personas. La fuerza laboral  —es decir, quienes trabajan o buscan activamente empleo— se contrajo en 161.357 individuos, mientras que 472.868 personas más están fuera de la fuerza de trabajo, sin trabajar ni buscar empleo. En términos más sencillos, no es que aumentara el empleo, sino que una parte de la población simplemente dejó de participar.

Desde 2020, la tasa neta de participación laboral se encuentra en los niveles más bajos desde 1987, según el Estado de la Nación. El informe señala que, sin estrategias para reducir las brechas de género y las cargas del trabajo no remunerado, difícilmente se podrá revertir esta tendencia.