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Errores en el conteo provisional de las elecciones fueron corregidos en el escrutinio definitivo

DOBLE CHECK 18 de marzo del 2026

Errores en conteo provisional de las elecciones fueron corregidos en el escrutinio definitivo

Gina Alfaro

doblecheck@ucr.ac.cr

En resumen: Usuarios de redes sociales denunciaron inconsistencias en los reportes provisionales de las elecciones del 1 de febrero como supuestos indicios de manipulación de los resultados. Los errores señalados en esas publicaciones fueron detectados y corregidos en el escrutinio definitivo, que estuvo a cargo del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) con la vigilancia de representantes de los partidos políticos.

Ese fue el resultado de un análisis que Doble Check hizo a 40 juntas receptoras de votos señaladas en publicaciones en X, Facebook y Reddit desde el día de las elecciones. Doble Check identificó mesas con inconsistencias en sus actas, pero también casos en los que solo hubo errores de digitación en el visualizador de resultados provisionales del TSE.

Las inconsistencias en las actas de las juntas receptoras de votos fueron corregidas en el recuento definitivo del TSE. Hubo errores en la consignación de votos o en la presentación del material electoral, mesas que no cumplieron el mínimo de miembros partidarios para el conteo y la no utilización del Padrón Registro.

Doble Check también identificó juntas sin procesar en el último corte provisional porque el sistema excluyó actas poco legibles, que dieron resultados anómalos o que no se pudieron transmitir a tiempo. Sin embargo, todas las mesas sí fueron contadas en el escrutinio definitivo.
 

¿Cómo se transmitieron los resultados provisionales?

El 1 de febrero, las juntas receptoras de votos transmitieron los resultados provisionales al TSE tras el cierre de la jornada electoral a las 6 p. m. y el conteo de los votos. Hubo dos rutas para la transmisión de los resultados: centrales telefónicas y una aplicación digital.

Según la autoridad electoral, 62% de las juntas transmitieron los datos por medio de la aplicación, que fue instalada en teléfonos inteligentes con “robustos controles de seguridad y cuyo software fue creado por personal del TSE”. Un miembro de cada junta se encargó de digitar los resultados en la aplicación y el sistema los sumaba automáticamente en la plataforma de datos provisionales del TSE. 

El resto de las juntas transmitió sus resultados por medio de una llamada telefónica a centros de recepción de datos del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), Radiográfica Costarricense (RACSA) y del TSE, donde 150 operadores captaban los reportes y los digitaban en el sitio web del TSE.

Los resultados también fueron consignados en el Padrón Registro, que fue empacado y devuelto al TSE en las tulas con el resto del material electoral, y en las certificaciones de votos que los miembros de mesa podían conservar.

 

Reclamos en redes sociales

A partir del 1 de febrero, usuarios de redes sociales denunciaron supuestas inconsistencias en las certificaciones de votos, actas de cierre y en la plataforma de información provisional del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE). Según esos usuarios, estos eran indicios de manipulación de los resultados de las elecciones nacionales. 

Las publicaciones señalaban que “el resultado escrito a mano [en las actas provisionales] no se respeta en la base de datos [del TSE]”, que algunas actas se veían borrosas o que carecían de votos para algunos partidos, o que había juntas sin procesar en el último corte de resultados provisionales.

 

Así fue la revisión de Doble Check

Doble Check analizó 40 juntas receptoras de votos de las siete provincias del país que fueron señaladas en publicaciones en X, Facebook y Reddit desde el día de las elecciones nacionales.

Doble Check buscó las juntas señaladas en la plataforma de datos provisionales para verificar las certificaciones de votos (disponibles en el mismo sitio) y compararlas con la información del visualizador. Además, los resultados provisionales de esas mesas se contrastaron con las actas del escrutinio definitivo.

En cinco de esas mesas no se pudo determinar si hubo algún tipo de incongruencia porque no estaban procesadas en el visualizador provisional o porque el sitio web carecía de la certificación respectiva.

Los demás casos presentaban errores de digitación en el sitio web del TSE, en las certificaciones de votos del Padrón Registro o ambos. Sin embargo, esos errores fueron revisados y corregidos durante el escrutinio definitivo, que estuvo a cargo de las magistraturas del TSE con el acompañamiento de representantes de todos los partidos. 

 

Escrutinio definitivo corrigió errores en 26 juntas

Doble Check identificó 26 juntas receptoras con irregularidades en sus actas. En 17 de esos casos, los errores se originaron en las actas de cierre y el fallo se trasladó al sitio web del TSE. Otras nueve juntas registraron un error en las actas, pero no en el visualizador.

El recuento en esas mesas fue necesario por tres motivos, y en algunas hubo más de una inconsistencia. La revisión se basó en el artículo 197 del Código Electoral.

El TSE examinó resultados inconsistentes o errores en el material electoral en 16 ocasiones. Hubo 12 casos donde el tribunal hizo el recuento por la ausencia del mínimo de miembros partidarios que debían estar presentes en el conteo. Además, hubo tres casos reconocidos en los que no se utilizó el acta de cierre del Padrón Registro. 

El TSE hizo pública la información de los reportes preliminares y del escrutinio definitivo, permitiendo así una revisión de las certificaciones y actas definitivas que los magistrados verificaron.
 

Errores de digitación en el sitio web

Doble Check también detectó nueve mesas de votación en las que solamente se cometió un error al ingresar los resultados provisionales en la plataforma de visualización del TSE

El error más común en esos casos fue la digitación del total de votos de un partido en la casilla de otra agrupación. Esa equivocación parece haber ocurrido entre partidos contiguos en el acta de cierre. 

Por ejemplo, en la junta N° 6.478 del cantón central de Limón, hubo una confusión al ingresar los datos provisionales en el sitio web que le otorgó los votos de diputaciones del Partido Pueblo Soberano (PPSO) al Partido Progreso Social Democrático (PPSD); a Pueblo Soberano se le registraron los votos del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC); y al PUSC le fueron atribuidos los votos de Unidos Podemos (PUP), mientras que a ese último partido le fueron registrados cero votos.

Estos partidos estaban en filas aledañas en una tabla del acta de cierre; al trasladar los resultados al visualizador del TSE, se asignaron los votos de cada agrupación al partido que estaba en la fila contigua:


 

Otro tipo de error de digitación de los resultados se presentó en la junta N° 22 del cantón central de San José. En el reporte de votos para diputados, el acta indicaba que Nueva República (PNR) recibió ocho votos y Coalición Agenda Ciudadana (CAC) tenía 18.
 
Sin embargo, en el sitio web del TSE, CAC aparecía con un solo voto, mientras que Nueva República tenía cero. No hubo confusión de resultados entre un partido y otro, sino un mal ingreso de datos.

Gustavo Román, director de Estrategia y Gestión Político-Institucional del TSE, justificó que las diferencias entre las actas físicas y el visualizador de resultados provisionales suelen deberse a errores humanos durante la digitación o el dictado. 

 

Datos provisionales no incluían 100% de las mesas

En las juntas revisadas por Doble Check, hubo 12 casos en los que la supuesta inconsistencia fue que las mesas no estaban incluidas en el sitio web de resultados provisionales. Sin embargo, todos los votos sí fueron incluidos en el escrutinio definitivo del TSE

El último corte preliminar en el visualizador de resultados del TSE abarcaba 96,87% de las juntas receptoras de votos. Gustavo Román aclaró que la plataforma provisional excluyó actas que eran poco legibles, casos en los que no fue posible transmitir los resultados provisionales por teléfono o por medio de la aplicación móvil o en los cuales había resultados anómalos que el sistema rechazaba.
 

Boletas blancas, rosadas y amarillas en redes sociales

Algunas publicaciones alertaban de que los resultados en actas de cierre de mesas de votación eran poco legibles. Esto se debe a que las imágenes compartidas eran copias al carbón del acta original que las juntas debían enviar al TSE.

En redes sociales se difundieron hojas blancas, rosadas y amarillas. La diferenciación de los colores es importante porque el reporte original era una hoja de color blanco, que fue llenada en el Padrón Registro y se envió al TSE con el resto del material electoral. Esas hojas blancas fueron rellenadas manualmente, mientras que las hojas rosadas y amarillas eran copias al carbón que no tenían la misma función.

La boleta rosada era un comprobante que los miembros de mesa podían llevarse; y la amarilla era una copia para el mensaje de transmisión de datos que se incluía en el sitio web. Al ser copias al carbón, los números no se copiaron claramente desde el acta original en algunos casos.

 

Inconsistencias no perjudicaron el conteo final de los votos

Las mesas señaladas en redes sociales que verificó Doble Check no representan ni 0,5% de las 7.154 juntas receptoras de votos que estuvieron abiertas el 1 de febrero. El TSE tuvo la capacidad de identificar y corregir las inconsistencias en los reportes preliminares a través del escrutinio definitivo y otros controles cruzados. 

La revisión de los votos legislativos tuvo una garantía adicional en estas elecciones: el recuento manual de todos los votos de diputaciones, por lo que cualquier irregularidad fue verificada en esas sesiones.

Además, el TSE destacó que ningún partido disputó los resultados por medio de demandas de nulidad.