DOBLE CHECK
27 de julio del 2026
El discurso omiso de los “emperifollados” que pagarían más IVA por la canasta básica
Darío Chinchilla
doblecheck@ucr.ac.cr
En resumen: El Gobierno ha defendido su propuesta para modificar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) sobre la canasta básica con una idea sencilla: quitarles la exoneración a los “emperifollados”. El problema es que, tras semanas de discusión, todavía no ha explicado con claridad quiénes son los emperifollados. Sus declaraciones han pasado de una referencia genérica a las personas con mayores ingresos a una mención reciente a la clase media, sin definir aún dónde se trazará la línea.
Esa indefinición impide medir el alcance de la propuesta. Mientras el Gobierno no establezca qué hogares conservarían la tarifa reducida del 1% de IVA a la canasta básica, el público no puede saber si estaría entre los afectados ni contrastar el discurso oficial con los efectos reales de la reforma.
Las explicaciones públicas han variado durante las últimas semanas:
1) Primero, el ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, defendió el alza del impuesto como una forma de quitarles la exoneración a los “emperifollados”, sin definir quiénes integraban esa categoría.
2) Luego, el jefe de la bancada oficialista, Nogui Acosta, explicó que solo las personas “de más bajos ingresos” conservarían la tarifa reducida mediante un mecanismo asociado al Sistema Nacional de Información y Registro Único de Beneficiarios del Estado (Sinirube).
Más recientemente, Chaves afirmó por primera vez que todavía es una incógnita qué ocurrirá con los hogares que están en lo que él considera la clase media.
3) El oficialismo también ha mostrado señales cambiantes sobre cómo se aplicaría el beneficio del 1% del IVA a solo un sector de la población. Nogui Acosta describió un sistema en el que todos pagarían primero la tarifa general de 13% y los hogares de menores ingresos recibirían una devolución después. Semanas más tarde, Rodrigo Chaves habló de un mecanismo distinto: presentar la cédula en los comercios para que el cobro se ajuste de inmediato.
Hasta el cierre de esta publicación, el Gobierno no ha definido públicamente cuál es el porcentaje de hogares que conservarían la tarifa reducida y los que pasarían a pagar 13% de IVA a la canasta básica.